Siento que la Navidad siempre ha sido un momento propicio para compartir, pero sobre todo para reflexionar sobre lo vivido, lo logrado, lo aprendido y todo aquello que de una forma u otra y por diversos motivos queda postergado, como esperando otra oportunidad, otros intentos.
Las dos Navidades anteriores y este 2021 han sido bastante fuertes, vivencialmente hablando y no hay que indagar demasiado para darnos cuenta de cómo va el acontecer mundial tanto por la pandemia, el racismo o la histórica migración que vemos a nivel global con todo su drama y sus tristes consecuencias. Pienso que, lo digamos o no, desde que el mundo es mundo el ser humano en la mayoría de los casos, anhela y desea tiempos llenos de paz y bienestar, y este hermoso sentimiento está muy presente en el concepto de navidad en el que coincidimos y el que definitivamente, se convirtió en uno de los motivos para escribir y compartir este post con ustedes.
Quise resaltar y compartir algo de esta tradición como para ponerle un mejor color a estos días aciagos porque necesitamos llenarnos de amor y benevolencia esperando siempre lo mejor, desde lo mejor de nuestros corazones.
Reflexiones Decembrinas
La familia, el hogar
los amigos y la distancia
todo gira alrededor de una fecha
y cada quién celebra arropado por sus creencias.
Las compras y los preparativos
los regalos, las tarjetas
el tiempo corre veloz, no se detiene
y a ultimo momento los detalles se evidencian.
La noche buena, los invitados
la cena y la música decembrina
el amor como condimento indispensable
conforman lo anhelado a cada instante.
Las reflexiones por los sueños logrados
las promesas para mejorar lo mejorable
forman parte de otro año que se escapa
cuál ritual anual entre abrazos y fuegos artificiales.
Los proyectos para el nuevo año
los buenos deseos, la paz y las bendiciones
se sienten, se escriben y se conciben
con la certeza de aquello que se espera aunque no se ve.
Feliz año nuevo para todos, es mi mejor deseo.
Las fotografías fueron tomadas de un video familiar