Es difícil evitar
que la luz del alumbrado que mira el malecón
cautive una vez más mis ojos enamorados.
Es imposible dejar
de perderme en ese crisol de noche y luz
con el regocijo de recordarte y sentirte.
Intento por un momento
separar el presente del pasado
y en un abrir y cerrar de ojos, abrazarte nuevamente.
Es fácil presentirte
cuando se abrazan el anhelo y la nostalgia
y tu olor me acerca al deseo de tenerte.
Es fácil presentirte
en el oleaje de ese mar que te conoce
en la sensación de esos besos, siempre presentes.
Es fácil viajar
entre el sol, la luna y las estrellas
veloz como un recuerdo, veloz como un cometa.
Es fácil viajar
entre fotografías, versos y poemas
para hablarte al oído, para tenerte más cerca.