Prologo
Creo que ante todo debo presentarme, mi nombre es EVA FOSTER y crecí en una familia de mormones tradicionalistas al norte de Canadá, fui la quinceava esposa de mi tío, y la ultima... El motivo de escribir estas historias no fue para contar la mía, sino la de un hombre, no puede ser llamado humano porque no lo es, pero se puede decir que él fue mucho más humano que las personas que tenia a mi alrededor.
Queda de parte de cada lector creerme o no el siguiente registro, pero debe tomar en cuenta que no les miento y que lo he hecho ya que fue su última voluntad... Sin más que decir, me despido y les quiero recordar que no hay que creer todo lo que ven. (Lo que está frente a tus ojos no necesariamente es lo real)
CAPITULO 1
La noche era fría, como un clima típico de Toronto, pero nada como las miradas frías que me daban las personas del bar donde había entrado, pero claro no los culpo, yo también miraría de esa forma si alguien entra corriendo, con el rostro sucio, jadeando y de paso hubieras cerrado la puerta de un solo golpe, haciendo vibrar los espejos de la puerta de madera.
Ignorando las miradas me dispuse a ver a través de los cristales, mis perseguidores se habían ido, respire profundamente, aliviada, poco a poco el sonido de mi corazón dejo mis oídos, casi pude llorar de alivio, me di la vuelta, ya las personas no me miraban, lo cual fue también un gran alivio, me senté en la barra, y detalle el lugar, la madera casi gris, por todo lados, algunas mesas de billar, algunas lámparas colgantes, muchas personas en distintas mesas, algunas prostitutas... un típico bar...
Hey!, te quedaras mirando o vas a pedir algo?- escuche una voz bastante tentadora, algo gruesa pero seductora, empecé a temblar de miedo, me gire y vi a un hombre, quizás de 1,92 mts o más, cabello corto negro, ojos negros y de tez morena como un tono achocolatado, muy tentador a la vista humana, el sonido de mi corazón regreso a mis oídos..
Eeeeh... Yo...- revisé nerviosamente en mis bolsillos, solo llevaba un par de monedas que no alcanzaba ni para un vaso de agua, suspire- esto me alcanza para un agua?...
Mmmm....- dijo el hombre, mirándome con cierto desagrado- hagamos algo, no suelo dar caridad pero realmente estas asustada, te daré una hamburguesa y agua, pero no te acostumbres de acuerdo?..
Gracias!!- dije con mi mejor sonrisa, llevaba dos días sin poder comer, solo tomando agua, así que aquel acto de caridad fue la gloria- muchas, muchas gracias señor!!
Ok, no soy tan viejo, espera aquí, no robes nada iré a la cocina- dijo con una mueca de sonrisa antes de desaparecer tras las puertas que daban a la cocina...
Por primera vez en semanas disfrutaría de una comida decente o semidecente, como fuera igual eso me hacia olvidar donde dormiría esa noche, aunque sea por unos segundos... Pero mi felicidad fue efímera, habían entrado en el bar unos hombres, vestidos con pantalones caqui, suéter cuello de tortuga, aquellos hombres llevaban barbas y me buscaban... Salte la barra y me escondí, mientras tapaba mis quejidos de miedo y contenía las lágrimas, abracé mis piernas con mi brazo libre y empecé a temblar cuando pude ver por el espejo de la vitrina de licores como los hombres se acercaron a la barra...
En ese momento salió de la cocina el cantinero, me miro algo confundido, pero con una rápida indicación de ojos el volteó y miro a los hombres, puse la comida en una repisa escondida debajo de la barra, disimulando se colocó a mi lado, pude sentir el calor de su pierna Rosando mi brazo, quise aferrarme a él, pero el miedo y el asco que sentía no me dejo, así que me aparte lentamente al rincón de la barra y me tapé el rostro, mientras más me abrazaba a mi misma...
Que desean o se van a quedar allí viendo a todo el mundo?- escuche que preguntó el cantinero- y bien?
Buscamos a una mujer, alguien la vio entrar aquí, la has visto?- respondió uno de los hombres
Primero: aquí entran muchas mujeres de todo tipo- respondió el cantinero en tono sarcástico- y segundo hace tiempo que deje de ser psíquico para adivinar la apariencia de las personas, como es?
Delgada, castaña clara, ojos miel, sucia, ropa deportiva, altura algo como 1,60 mts... Y bien? la Conoce- respondió el otro hombre-