A veces pienso que muchas relaciones no se rompen por grandes errores, sino por pequeñas conversaciones que nunca se tuvieron. Palabras que quedaron guardadas, emociones que no supimos expresar o silencios que se fueron acumulando con el tiempo.
Me gustaría saber algo:
¿Alguna vez sentiste que un problema grande nació de algo pequeño que nunca se habló y se pudo evitar?
¿Crees en verdad que es mejor decir lo que sentimos aunque incomode, o guardar silencio para evitar conflictos?
RE: El peso de las palabras que nunca dijimos. ESP-ENG.