Más que cruel
Si la gente pudiese cambiar lo que son, estoy segura de que lo harían, porque siempre han sido ambiciosos, aunque lo nieguen hasta la muerte, en algún aspecto lo son, y lo serán hasta que el mundo deje de ser mundo. Si en sus manos estuviese la posibilidad de cambiar, ella lo haría, pero para su desgracia y la de muchos, simplemente le toca conformarse,y a aquellos que la vemos día tras día, nos toca sufrir por algo que jamás escogimos. Mi nombre es Shio Farrow, y a la edad de once años comprendí que la vida es más compleja de lo que jamás hubiese imaginado, conocí muchas palabras nuevas, términos médicos demasiado complejos para entender, asistí a demasiadas terapias familiares y falté muchas veces a la escuela, sin embargo no fue nada comparado con lo que mis padres vivieron, el recurrente malestar que le proporcionaba toda aquella situación, la búsqueda incansable por lograr que todo mejorase, pero cada intento fue en vano, nada de lo que hicieron surtía efecto, mi hermana estaba perdida, y aunque algunos días era la chica soñadora que conocía, otros era la fanática del caos, no reconocía a esta persona, le temía, tanto que debían separarme de ella, así que cuando mi hermana era esta otra persona, yo debía dormir en casa de la tía Esther, no odiaba a mi tía, pero si a mis primos, me hacían la vida de cuadritos, pero apesar de ello no recuerdo haber odiado a mi hermana en ese entonces, no era culpa suya, sin embargo si que la llegué a odiar luego. Repetirme una y otra vez que no era su culpa me ayudó, ahora la miro y me da lástima, y saber que en algún momento de su vida no fue así, hace que el corazón me duela, pues pudo tener una vida distinta, pudo ser feliz, pero le tocó una maldición con la que vivir. Esta no es mi historia, sino la suya, y aunque puede parecer que tuvo otras opciones, yo pienso que ella batalló como pudo, pero al final le tocó perder. Mi hermana Kiana fue diagnosticada con transtorno de la identidad cuando tenía trece años, y yo once apenas, desde ese momento comenzó el infierno para todos, no hubo un sólo día en el que no rogué que todo acabara, todo...
Continuará...