Ana, the new quality supervisor, also infected everyone with her optimism.
Infect the others with a Positive Mentality
Clean Dairy was the flagship company of this northern suburb of the city. It was a company dedicated to the processing and distribution of products made from cow's milk. Its star product was a pasteurized cheese. It is a very traditional company, in which a large number of people are required to do the work, every day before 7 am a large group of men and women would silently enter the sheds, literally it is a very cold environment.
Ana had recently arrived in the country, after a journey through jungles, forests and unknown cities; however all these vicissitudes did not dent in her spirit, in her way of being, in her joy and collaboration; rather arriving at this company gave her a shock when she saw the discouragement, the bitterness sown in the body of the people. Upon inquiring, everyone told him that this was not the way the plant was, it had changed since Mr. John was in charge of management. He was a distant relative of the founder, it is not known for what reason his behavior and personality was really of a bitter and toxic person, little by little he was infecting everyone else and in less than a year the company had been transformed. However, all was not lost, Ana's smile was a flash of light in the midst of so much darkness. The attitude of one person can transform the dynamics of a group.
The new worker, the immigrant, who lived in fear of ICE, arrived every day with a thermos of coffee and greeted first of all those she spoke to in their language and little by little she gained the trust and affection of the gringos, after two months she was able to hand in her legal papers and tell the manager that she had the experience and university education to move up the company's hierarchical ladder. Even with Mr. John's resistance, but thanks to the intervention of one of the owners, Ana was promoted to supervisor. The owner had unknowingly initiated a reverse process, and was now inoculating the work environment with a high charge of positive energy. Ana would be in charge of infecting the rest of the workers.
In a work world where toxicity can spread like a lethal virus, cultivating a positive mindset becomes a challenge and a necessity. Ana's story is a telling example of how optimism can shine in the midst of chaos. Positive contagion is possible and necessary to ensure the success of an organization.
Translated with DeepL.com (free version)
Contagiar a todos con Mentalidad Positiva
Lácteos Clean era la empresa insignia de este suburbio del norte de la ciudad. Era una empresa dedicada al procesamiento y distribución de productos elaborados con leche de vaca. Su producto estrella era un queso pasterizado. Es una empresa muy tradicional, en la cual se requiere un gran número de personas para realizar el trabajo, todos los días antes de las 7 de la mañana un gran grupo de hombres y mujeres entraban silenciosamente a los galpones, literalmente es un ambiente muy frío.
Ana había llegado recientemente al país, luego de una travesía por selvas, bosques y ciudades desconocidas; sin embargo todas esas vicisitudes no hicieron mella en su espíritu, en su forma de ser, en su alegría y de colaboración; más bien el llegar a esta empresa le produjo un shock al ver el desánimo, la amargura sembrada en el cuerpo de las personas. Al indagar, todo el mundo le dijo que así no era la planta, había cambiado desde que míster John era el encargado de la gerencia. Él era un familiar lejano del fundador, no se sabe por cuál razón su conducta y su personalidad era realmente de una persona amargada y tóxica, poco a poco fue contagiando a todos los demás y en menos de un año la empresa se había transformado. Sin embargo no todo estaba perdido la sonrisa de Ana era un destello de luz en medio de tanta oscuridad. La actitud de una persona puede transformar la dinámica de un grupo.
La nueva trabajadora, la inmigrante, que vivía asustada por la ICE, todos los días llegaba con un termo de café y saludaba en primer lugar a los que hablaba en su idioma y poco a poco se fue ganando la confianza y cariño de los gringos, a los dos meses pudo entregar sus papeles legales y decirle al gerente que tenía experiencia y formación universitaria como para ascender en la escala jerárquica de la empresa. Aún con la resistencia de míster John, pero gracias a la intervención de una de las dueñas, Ana fue promovida a supervisor. La dueña sin saberlo había iniciado un proceso a la inversa, ahora estaba inoculando el ambiente laboral con una alta carga de energía positiva. Ana se encargaría de contagiar al resto de los trabajadores.
En un mundo laboral donde la toxicidad puede contagiarse como un letal virus, cultivar una mentalidad positiva se convierte en un desafío y una necesidad. La historia de Ana es un ejemplo revelador de cómo el optimismo puede brillar en medio del caos, El contagio positivo es posible y necesario para garantizar el éxito de una organización.