Cuando fui a casa de mi prima, sabía que mi amiga estaba pero mi mayor sorpresa era que no sabía que Sheila se la había traído, cuando la niña me vio desde el jardín le señaló a la mamá que yo venía llegando, aproveché de sacar el celular para fotografiarla desde mi carro casi me salgo por la ventana súper emocionada de verla tan vestida a su cultura. ¡Que bella!.
Sheila no deja de correr y jugar con las hojas, flores, etc. de la belleza de jardín que tiene la casa de mi prima, es tan grande que parece una ladera y disfruta lo bello de la naturaleza.