-¿Quién me dice, qué alguien me diga?, ¿Por qué? - Gritando y llorando a la vez conmigo misma.
-Porque, tuve que enamorarme de él, no ha sido muy fácil para mí.
-¿Que pasó con el amor, a donde se fue?
Debí manejarme de otra manera, tuve que entregar mis sentimientos, emociones, sensaciones, a ti, que solo me pagaste como te dio la gana, no te importo nada, solo me dejaste, sin explicación alguna. - Cobarde mil y una vez cobarde.
Muchas noches de desamor, días de soledad, mis pensamientos me abruman, solo me consuela estar de discoteca en discoteca, consumirme en el alcohol, el derroche de mi cuerpo; nada me calma, quizás el cigarrillo me relaja, pero nada me consuela, este dolor que llevo dentro, muy adentro de mi, me consume, me está deteriorando mis sentidos. No le encuentro valor a mi vida.
Una llamada distante escuchaba, pero muy lejana, entre la soñolienta que estaba, por efecto de todo, solo escuché:
-Hola Eli, ¿Cómo estás?, No te he visto por donde ni mamá. Te pasa algo acaso.
-Solo dije. - Todo bien hasta ahora Tina, mucho trabajo. Después voy. Cuidate, yo te llamo. Saludos a todos, en especial a mi madre.
-Está bien mi hermanita, te quiero mucho, cuidate. - Dijo ella muy inocentemente.
-Quise contarle todo, pero me detuve, no tenía el valor necesario. Solo dije: adiós, yo también. Y colgué.
No le pare a nada, ni ha esa llamada, era de mi hermana, mi Tina, la única que me conciente.
Ni siquiera quise mirarme, me pregunté: Cómo me miro sin sentir nada, no puedo, ni podré hacerlo. - agarre un martillo, rompí todos los espejos de aquel lugar.- Llena de ira y desesperación.
Toda frenética - Quiero más que un perdón, una disculpa, quiero algo mas, pero en el fondo me respondí a mi misma, sabes que no será asi. Llore en silencio, lágrimas de dolor, tristeza, amargura, decepción, sobre todo de indignación.
Desde ese instante, llame a Fecho, le hice unos encargo. Me hice probar alucinante, comencé con hongos alucinógenos. Unos días, después, en realidad no sé cuánto transcurrieron, hice un pedido más fuerte, creo que pedí primero cocaína, crack, hasta que termine con heroína. Es una locura, lo que mi cuerpo siente, pero me tranquiliza, olvido mis penas, ando en un mundo del cuál, por el ritmo que llevo, se que no será difícil salir. Me encuentro tranquila y relajada, sobretodo eso.
Desde ese día, hasta todos los días, mis mejores acompañantes ya no solo de la noche, sino del día. Me sucumbi, en mi propio trance, hipnotizada por la droga y el alcohol. Lo positivo, solo yo padezco este infierno. Por eso, me aparte de todos, especialmente de él. Rente un lugar muy cerca de la capital y muy lejos de mi familia. No quiero, que me vean así, ni en foto. - No puedo, ni podré, aguantar el dolor de mi madre, mi amada madre.
Si se enteran, dirían muy decepcionados, sobre todo eso:
-¿Qué te pasó?, Por qué de esto y de aquello. Ya escucho a Zully, mi otra hermana, no me la llevo bien con ella, siempre perfecta en todo y con todos. Diría: llorando por un hombre, siempre te dije que amarás con la cabeza, no con el corazón. Muchacha boba, te lo dije una y otra vez. No comprendes, ni comprenderás.
Tiene razón, no comprendo claramente, cómo me deje llevar por todo ese sentimiento, que al fin y al cabo no merece, que yo me encuentre así por todo su ingratitud, quizás no sea culpable directamente, pero algo de culpa le doy. Más culpa tengo yo, me deje arrastrar por ello, he caído en un pozo sin fin.
-¿Si me preguntan, qué pienso?
Le seré sincera, ahorita no pienso nada, no soy capaz de pensar por mi misma, ya tengo dominado mis pensamientos, por los demonios que me gobiernan, no tengo escapatoria y lo sé, lo más triste de todo, que sigo sin arrepentimiento. Sé que me estoy consumiendo en la desidia, sin querer salir de ella. -Repito en voz alta - Jamás, mil veces jamás, no los puedo abandonar, sería volver a esos pensamientos que me hieren, me lastiman el alma.
En mi nuevo mundo, solo hay cabida para 4: la droga, el alcohol, el cigarro y simplemente yo. Los cuatros muy unidos hasta el final, se que a donde voy, ellos no podrán ir conmigo, solo yo. Y no me asusta en lo absoluto. En efecto de todo, ahora veo, fantasma, demonios y todo entidad rara, no se, ni tengo seguridad que sea real. No estoy en condiciones de saber cuál es realmente, es mi realidad, lo hice parte de mi y así será.
Hoy solo, me he inyectado con lo de siempre, ya no tengo, más opciones, el dinero se esfuma como espuma en el aire. Con tantos distractores en mi, ya no puedo ganar dinero, el estado en que me encuentro, no lo permite.
Me encuentro en cama, y aquí seguiré, no soy capaz, me queda recordar el principio; ya el fin se acerca. Me olvidé, hasta de ir al baño, me hago en mi misma. No llevo el control de nada, ni de las dosis que me suministro, hasta eso se me ha olvidado. Por lo que siento, me he pasado un poco de la raya, pero ese poco, me hace sentir mal, sentir frío, caí en el abismo del inframundo, de allí para allá, no seré capaz de contar nada más.