En un lugar lejano de una sabana africana,
Estaba naciendo una pequeña avestruz a quien llamaron Hanna,
Desde pequeña aprendió a caminar y era muy sana,
Su comida favorita de todas era la rica banana.
El sueño de Hanna siempre fue aprender a volar,
Veía a las gaviotas, los pájaros y hasta las águilas pasar,
Siempre se preguntaba porque si tenía alas nunca las podía usar,
Un día se propuso llegar a la cima de una montaña y desde allí saltar.
Cuando iba caminando para encontrar la montaña más alta,
Ve a lo lejos que viene a toda velocidad un enemigo que resalta,
Se trata de un leopardo que para alcanzarla ya nada le falta,
No tiene escapatoria pero cuando la va a atacar ella muy alto salta.
Hanna queda sorprendida por lo alto que llegó,
El leopardo muy asustado corriendo de allí se escapó,
Hanna siguió caminando hasta que otro depredador de lejos vió,
Cuando iba hacia ella ya no la consiguió.
Imagen en pixabay by zgmorris13
Hanna se había sentado y su cuello en la tierra colocó,
Eso sirvió de camuflaje el animal ya no la encontró,
Así pasó unos minutos para pasar el susto que se llevó,
Pero aún así siguió caminando porque su sueño no abandonó.
De pronto se encontró con otro avestruz que cuidaban su huevo,
Pero un animal muy veloz se lo robó y ella tenía que ayudar de nuevo,
Eran tan veloces que lo alcanzaron dijo a su madre lo llevo,
se quedó meditando y pensó todo lo que puedo hacer si solo me atrevo.
Hanna ya dejó de pensar en lo que no podía hacer,
Se concentro en ayudar y a los más indefensos proteger,
Tenía velocidad altura y una inteligencia fácil de ver,
Nunca más se sintió mal porque muchas aventuras la iban a sorprender.
Si eres como Hanna y sientes que no puedes hacer nada,
Recuerda que todos tenemos un don aún tu vida no está pintada,
Tu persona es importante no pongas tu mente cargada,
Si tomas buenas decisiones al verte al espejo levantarás con orgullo tu mirada.
Separador realizado en Vistacreate.