El preocuparse por una meta, un destino, un final o una llegada solo trae anciedad al corazón; angustia en el alma y miedo en la mente. El camino es el destino, la llegada es el andar; el estar abiertos al sin fin de posibilidades que pueden cruzarse en nuestra senda es una mística que debería prevalecer en nuestra conciencia.
Somos responsables de lo que atraen nuestros pasos, formamos el destino como el río se hace camino en la tierra. Tenemos la llave con la que se habré la puerta de nuestros acontecimientos, nuestro transcurso o nuestra dirección.
"Disfruta el camino" me digo cada mañana. No hay firmamento más hermoso o atardecer más majestuoso que el poder amar al camino, forjarlo desde adentro con nuestros pasos; ya que el realidad no existe un camino para todos,si no el que hacemos al andar.
LETRA:
Todo pasa y todo queda,
Pero lo nuestro es pasar,
Pasar haciendo caminos,
Caminos sobre la mar.
Nunca perseguí la gloria,
Ni dejar en la memoria
De los hombres mi canción;
Yo amo los mundos sutiles,
Ingrávidos y gentiles,
Como pompas de jabón.
Me gusta verlos pintarse
De sol y grana, volar
Bajo el cielo azul, temblar
Súbitamente y quebrarse...
Nunca perseguí la gloria.
Caminante, son tus huellas
El camino y nada más;
Caminante, no hay camino,
Se hace camino al andar.
Al andar se hace camino
Y al volver la vista atrás
Se ve la senda que nunca
Se ha de volver a pisar.
Caminante no hay camino
Sino estelas en la mar...
Hace algún tiempo en ese lugar
Donde hoy los bosques se visten de espinos
Se oyó la voz de un poeta gritar:
(Caminante no hay camino,
Se hace camino al andar...)
Golpe a golpe, verso a verso...
Murió el poeta lejos del hogar.
Le cubre el polvo de un país vecino.
Al alejarse le vieron llorar.
Caminante no hay camino,
Se hace camino al andar...
Golpe a golpe, verso a verso...
Cuando el jilguero no puede cantar,
Cuando el poeta es un peregrino,
Cuando de nada nos sirve rezar.
(Caminante no hay camino,
Se hace camino al andar...)
Golpe a golpe, verso a verso...
Golpe a golpe, verso a verso...
Golpe a golpe, verso a verso...