Jajajaja. Creo que me falta poco para hablar con las bananas, amiga!!! Es una suerte coincidir. Tu cuento me recordó a una sobrina que cuando niña no le gustaba comer nada amarillo: mantequilla, queso, cambures. Aquí el rojo también es rechazado por algunos. jajajaja. Te abrazo en la distancia.
RE: The yellow friend