En otros posts, creo, te he comentado de mi experiencia con los cementerios y con sus esculturas, o tal vez en sueño te lo dije. En fin, lo que creo no haberte dicho es que, a veces, en algunas ocasiones, me gusta ir de lápida en lápida y revisar los nombres, las fechas y muy especialmente, los epitafios. A través de esos datos escritos en las lápidas, a veces de mármol otras veces de cemento, empiezo a imaginarme la vida de aquel que duerme bajo tierra. Como dice Carlos, en Venezuela podemos ver cementerios muy sontuosos, pero también los hay muy humildes. En ocasiones, por puro gusto, comparto las flores que le llevo a mi abuela con otros que veo como deseosos de una florecitas y de atención. Tal vez la vida la resume el epitafio de Cantinflas: "Parece que se ha ido, pero no". Abracitos
Words
146
Reading
1 min
Listen
Play
6y
RE: La Tumba: un arquetipo de otro mundo