guarde silencio ante el otro,
haga que su garganta sea ajena a los problemas,
que su indiferencia sea la medida precisa de la muerte.
Quede sereno ante la distancia,
la mirada fría,
ensaye la pereza del gesto.
Deje exenta las ganas,
enmudezca el cuerpo.
Quédese en la comodidad de lo instalado,
de la rutina sea presto.
Siga estos consejos y verá
cómo no hay amor,
ni grande ni pequeño
que sobreviva a esto…
No entregarse por completo
Que caduquen los sentimientos
como la comida en la nevera
Conformes y resignados
a la desconexión y la incertidumbre
Que prevalezca la inmunidad
ante los sentimientos...
porque el amor es un plan a largo plazo
y la idea es convencerse que siempre hay un final.
Así que pospongamos los besos,
los sentimientos,
la risa,
también los orgasmos.
calle al corazón,
mate las mariposas,
racione el dulcito de las palabras
porque al final le caen hormigas.
Pongamos saquitos
en las almohadas
de alcanfor y naftalina.
Anote en la puerta del refrigerador
una simple lista:
comprar leche, frutas,
un poco de comida,
también faltan besos
y algo de agua fría.
Y luego de esto,
quédese quieto,
espere el tiempo,
que con el tiempo se le vendrá
todo el desamor encima.