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5y
espectacular tu historia. Una vez estaba tocando ante un público muy exigente y como salida del mismo infierno, vino una abeja africana y se posó entre mis dos ojos justo donde comienza mi nariz y me picó. Sentí que corría algo muy caliente por mi frente y comencé a lagrimear. Muchos pensarían que estaba emocionado pero en realidad estaba gritando del dolor. Aún así, terminé de tocar mi canción y de cantar; al bajar del escenario, mi cabeza estaba hinchada y parecía una caricatura.
RE: Por Una Cabeza...