Cuando mis manos tocan tu piel suenas como un instrumento musical. Recuerdo que al principio me sorprendía. Hacíamos el amor como quien ensaya la canción del mundo y el mundo era nuestra cama colmada de planetas y estrellas. Era lo que traía esa música de tus caderas. Ese brillo cósmico...
Pero la música no puede contenerse. Los vecinos empezaron a escucharnos a escondidas en las escaleras y llegaron más y más. Nuestros orgasmos eran los más sonados del vecindario. Un día llegó el hombre de la disquera directamente a contratarnos: "Srs... No sabemos que instrumento tocan pero estamos interesados en grabar un disco." Ni tú, ni yo habíamos hecho nunca el amor en un estudio de grabación. Fue genial. Tus gemidos y el sonido de tu piel en mis manos hicieron llorar de emoción a los presentes y luego al mundo. "Orgasmos" fue el disco más vendido de ese año. "Orgasmo 1" fue especialmente exitoso en la radio. Recuerdo nuestro primer concierto, te desnude delante de millones de asistentes y toque "Orgasmo 5" Increíblemente el público coreaba nuestros gemidos de manera exacta. Ya en youtube hay miles de vídeos líricos. Yo que nunca creí en una matemática del amor...ahora tocaba la música de tu belleza exacta.
En nuestro segundo disco la gente inventó una manera de bailar que era una mezcla de reggaeton, bachata y tango... Para bailar "Mis manos tocando tu piel" (Nuestro productor nos había dicho que la palabra "Orgasmo" ya no vendía y que había que usar nombres más comerciales)había que tomar antes, cursos con instructores de salsa tantrica y tango tántrico para ir acostumbrando al cuerpo. Lo del baile no me gusto. Era un baile horrible, pero no había nada que hacer. En las historias reales siempre hay algo que nos desagrada aún en nuestra mayor gloria. Algo que molesta como un mosquito. Y aunque la vida sea agotadora con esta fama y este ir de concierto en concierto. Siento que a cada presentación te amo más y más amor mío.
Y soy feliz así.
Que la gente nos baile como le de la gana.