Cuando hicieron la propuesta de escribir acerca de superhéroes, héroes, personas humildes quienes se han ganado el respeto de muchos por hacer actos desinteresados y nobles, pasaron por mi mente muchas historias conocidas de gente común y corriente que cada día hace pequeños milagros, pero me ganó la idea de esa enorme cantidad de personas que han emigrado buscando mejores condiciones de vida, para ellos y sus familias.
Al ser este tema un tema predominante en las conversaciones cotidianas no pude abstraerme de la idea que son estas personas unos héroes para cada una de las familias que reciben esa ayuda del exterior, porque para muchos de los que se quedaron, es esa ayuda la que hace que puedan sobrevivir.
Este es un pequeño homenaje a ese gran número de héroes anónimos que dejaron este país, pero que lo llevan en cada acción que acometen en su día a día.