Dios mío que preciosura de gato, esa mirada, me encantó.
En su defensa debo decir que lo dejes ser, la calle es suya y debe imponer el respeto, aunque eso le cueste unas cuantas heridas. Su impulso de ser el macho dominante es incontrolable, así que el tabajo de ustedes, humanos, es cuidarle las heridas cuando regrese de sus batallas y darle una buena ración de poteinas para que recupere fuerzas, y muchos mimos también.
Te mando un abrazo Dalla.
RE: Despacio, corriendo y agradeciendo [ESP-ENG]