El conoto negro, un ave muy esquiva cuyo canto y sonidos son poco comunes entre las aves, parecen más bien a sonidos especiales para una película de ciencia ficción, viven en los claros y los bordes de los bosques. Crían colonialmente construyendo largos nidos entretejidos en forma de lágrima que cuelgan de las ramas de los árboles. Sus nidos suelen medir más de 125 cm. Cada colonia tiene un macho dominante, que se empareja con la mayoría de las hembras tras una elaborada exhibición nupcial con reverencias. Puede haber entre 15-30 hembras y solo unos 3-4 machos en cada colonia. Cada hembra pone dos huevos moteados de color gris azulado, que tardan entre 15–19 días. Los pollos tardan unos 24–36 días en abandonar el nido. Fuera de la estación de cría esta especie es bastante móvil y realiza algunos desplazamientos estacionales. Mientras se alimentan se encuentran solos o en pequeñas bandadas en los árboles de grandes insectos, frutos y néctar. fuente de la información