Una de mis fotos favoritas del Ávila que tomé desde el Mirador 23 de Enero y que me inspiró a escribirle un bonito poema....
De lejos,
desde mi ventana
veo la inmensidad de la montaña
la sultana de la ciudad
Y desde allí,
mi pulmón añora llenarse del éxtasis purificador de sus bocanadas
y donde en la cima de su pico Naiguatá
se siente su máxima grandeza
y se mira con disimulo
el vacío mundano de la realidad
alejándonos,
desconectándonos,
creando nuestro propio universo de aires mágicos e inspirador
reemplaza la nulidad vulgar por la sensibilidad bohémica
transforma la inercia por encanto
y desde su seno,
acoge hermosas poesías.