Ser cubano hoy es como participar en un reality show que nadie pidió:
"¿Qué vas a cocinar con dos cosas que no combinan?”
El cubano abre el refrigerador con la misma emoción con la que otros abren un cofre del tesoro…
y encuentra lo mismo de siempre:
un boniato mirando para arriba y una lata de arroz que suena más vacía que promesa electoral.Pero ahí está la magia:
el cubano no se rinde.
Se queda mirando los ingredientes como si fueran piezas de un rompecabezas imposible,
y de pronto suelta la frase más optimista del Caribe:
“Algo se inventa.”Y sí, algo se inventa.
Porque si el cubano pudo convertir el picadillo de soya en “carne”,
y el refresco instantáneo en “jugo”,
¿cómo no va a convertir un boniato y un arroz en una “cena especial”?Al final, la verdadera receta del cubano no lleva sal ni aceite:
lleva humor, paciencia y una creatividad que debería declararse patrimonio nacional.
Quiero darles las gracias de todo corazón a cada persona que dedicó unos minutos de su tiempo para leer mi publicación, dejar un comentario, regalarme su apoyo o simplemente acompañarme con su presencia.
Cada mensaje que recibo significa mucho para mí y me motiva a seguir compartiendo mis vivencias, recuerdos y sentimientos con ustedes. Gracias por el cariño, el respeto y la empatía con la que siempre me reciben.
Les deseo muchas bendiciones, salud y que nunca les falten motivos para sonreír. Nos seguimos leyendo en un próximo post. Un fuerte abrazo para todos. ❤️🤗
Como siempre les pido que pasen por los perfiles de @diazktty y
@valderalazaro ,
THE BBH PROJECT
THE BBH FUNDATION