En mi caso, en casa contamos con una piscina que nos ha acompañado desde niños, asi que tiene muchísimos cuentos, desde noches sin luz donde toda la familia nos dábamos un chapuzón, celebraciones de graduaciones y mis favoritas mis ratos de descanso.
Desde pequeña pasar tiempo en la piscina me ha encantado, me relaja, me ayuda a pensar y me distrae. Para las tardes de calor, o de estrés, siempre la mejor opción ha Sido ella. Aunque la disfruto mucho en soledad, también me llena de nostalgia recordar que allí mismo crecí con mis hermanos así que les comparto mis recuerdos.
Éramos de la familia, los únicos que contábamos con una piscinita en casa, así que todos los domingos venían mis primitos y disfrutaban de ella, pasábamos horas jugando adentro. Debido a que ya casi todos están fuera del país no hemos podido actualizar la foto, pero este es un preciado recuerdo para mí.
Nuestra piscina reunía a toda mi familia, aunque no todos se bañaban en ella, a su manera la disfrutaban, metían sus pies y echaban cuentos por largos ratos, de vez en cuando uno empujaba a otro y lo obligaba a darse un baño jejejejje.
Más que para un baño en esas tardes de calor, también era nuestra mejor decoración en la fiestas, ya que mamá siempre compraba muchos globos y la mayoría terminaban en la piscina.
Y cuando no estaba en mi piscina, estaba en otras piscinas con mis amigas. Sin duda las piscinas han recorrido gran parte de la vida conmigo, y vaya que las he disfrutado divirtiendome sola, con mí familia o mis amigas, nunca me canso de esos baños relajantes.