Buenos días.
No iba a crear una entrada, precisamente hoy, para hablar de mujeres porque, sin ninguna duda, Internet se inundará de ellas pero, he decidido que sí, que por pequeña que fuera mi reseña, se sumaría a la de tant@s que deseamos la equidad entre hombres y mujeres. ¿Iguales?, para nada, ¡y a mucha honra!. Somos diferentes, pero ni inferiores ni, mucho menos, superiores.
Hago un llamamiento, como tantos otros, a todo ser humano para que sea consciente de todo lo que debemos a nuestras abuelas, madres, hermanas, tías, profesoras, por acompañarnos y ayudarnos a convertirnos en persona desde que pusimos el pie en este mundo, un llamamiento para que seamos conscientes de todo lo que debemos ofrecer a nuestras hijas, sobrinas, amigas, alumnas, para que no les sea necesario aprender a defenderse de los que, equivocadamente, se consideran mejores que ellas.
Y os invito a recordar esa frase con la que todos aprendíamos a leer y escribir y que nunca se nos ha borrado de la mente:
¡"Mi mamá me mima, yo mimo a mi mamá"!
Mimémoslas, igual mañana sea tarde para hacerlo. Yo ya no puedo mimarla y mis mimos miman a mi mujer y mi niña, aprovechad los que podéis.
GRACIAS A TODAS