El Ávila es ese protector de la ciudad, que cuida a los caraqueños y sus visitantes con su altivez cautivante. Lo puedes ver desde todos lados y por eso es referencia del norte en cualquier sitio.
Los deportistas lo utilizan para subir por sus laderas y quemar energías en sus idas y venidas. Los menos, subimos en las cabinas para disfrutar de la vista desde las instalaciones que se encuentran arriba.