Como os comentaba en mi último póst, una de las cosas con las que más disfruto en verano es pasando la mañana en la playa para después ir a comer al chiringuito. Así, como suena, con la sal en la piel, el calor del sol en el cuerpo y el salitre enredado en mi pelo.
En esta ocasión disfrutamos mucho comiendo con amigos nuestros platos favoritos. Espetos de sardinas, concha fina, ostras, adobo de pintarroja, fritura de pescadito… todo exquisito!
Y es que los placeres de la vida consisten en eso, pasar buenos ratos con los amigos, con una buena comida y un buen vino en la mesa, con los pies en la arena y la sonrisa en la boca.
Y aquí despido el póst de hoy, con las fotos de los platos tan ricos que disfrutamos en el chiringuito “La Marea” en Málaga. Ya estoy desdeñado volver a repetir!