Los que me conocen saben cuanto adoro el mar. Es el sitio dónde más feliz soy. Me aporta calma, paz mental, relajación, felicidad. Existe un concepto llamado talasofilia que se define como “amor intenso y atracción por los océanos y mares”. Y podría decir muy orgullosa que sufro talasofilia.
Nací en la provincia de Valencia (España) al ladito del mar, y el hecho de haber vivido siempre en la costa hace que cuando me alejo del mar lo echo muchísimo en falta.
En verano siempre que puedo, me acerco a darme un baño aunque sea estar solo una horita en la playa. Aunque si soy sincera, lo que más me gusta es pasarme varias horas en la playa y después ir a comer al chiringuito con la sal en la piel.
La sal en la piel, el calor del sol, el pelo revuelto lleno de salitre, la textura de la arena bajo los pies… es una sensación súper placentera para mi.
Soy consciente de que no a todo el mundo le gusta la playa, y a mi, me cuesta entenderlo. ¿Será que yo nací en el Mediterráneo?
Nos vemos en el siguiente póst!