Entre lineas te seguía, ignorando que algo malo podría ocurrir. Esto no es un poema, esta es mi historia, que saltando textos van a descubrir.
Transcurría el tiempo despreocupado, viendo crecer el amor que se alimentaba, una casa, muchas cartas, domingos compartidos por doquier. Tu mirada me perseguía y solo me hacia notar lo dichoso que eras al tocar canciones con mi pelo.
Poco a poco sin darnos cuenta el amor empezaste a perder, el compartir los sueños se convirtió en un problema que sin duda quisiste socorrer. Asesinaste más de una esperanza, me dejaste con ganas de jamas volver. Esa mirada tuya de dicha en confusión se convirtió y solo la veía para mi amor desvanecer.
Muchas fotos congeladas en mi mente, ruidos, caricias y uno que otro beso que guarde, se fueron diluyendo en silencios dolorosos, para recordarme que lo que un día existió jamas volvería a ser. Ahora te encuentro en cada esquina, con preguntas que no se han podido resolver, muy tranquilo y yo nerviosa, pues lo que me invade es amor y veneno a la vez.
Espero despedirte en algún instante, no volver a retroceder, decirte que fuiste un gran amigo, para así mi camino recorrer. Quizás somos ingenuos por lo que hemos perdido y lo mejor sea enterrarlo de una buena vez.