Con los trabajadores confinados en casa, la videoconferencia se está convirtiendo en una herramienta imprescindible para que los trabajadores puedan atender sus puestos durante el confinamiento.
Pero poco a poco los usuarios van dándose cuenta de que la videoconferencia no es tan buena como podría parecer en un principio comparada con las reuniones presenciales.
Los participantes se solapan cuando quieren intervenir, tienen problemas con la cámara o se les acopla el micrófono del portátil con las voces de los demás,por no hablar de la latencia cuando hay muchos usuarios.
Todos estos problemas podrían ser una ventaja para las empresas que ya utilizan en sus aplicaciones la realidad virtual(RV) tanto para empresas como para centros docentes.
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Por eso ahora es el momento para empresas como la española Virtway que ha desarrollado una aplicación que permite la preparación de salas de reunión virtuales hasta 500 usuarios y además a través del teléfono móvil.
El funcionamiento en principio parece sencillo, basta con crear un avatar y acceder con él desde el teléfono, para poder participar en la reunión, levantar la mano e incluso el dedo corazón si fuese menester.
Por el momento se está usando en alguna empresa para formación de los trabajadores en temas de seguridad laboral y en algunas universidades como la Universidad de la Rioja que lo utiliza para realizar sus masters.
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Si además tenemos en cuenta que, después de la pandemia, será prácticamente imposible reunirse más de media docena sin problemas, veremos como esta tecnología se extiende a los conciertos, conferencias y demás eventos sociales.
Personalmente me alegra doblemente porque no es muy habitual encontrar las palabras innovación y español en la misma frase así que, vaya desde aquí mi más calurosa felicitación.