La comida me esperaba,
en la mesa reposaba,
el café estaba caliente,
para la lluvia inminente.
Llegaron unas aves extrañas...
Zarigüeyo las espantaba
sus cortos brazos alzaba,
se marcharon finalmente;
se sentó a comer sin mente.
Llegó la chica del vestido morado...
Zarigüeyo un trozo de pan le compartió y colorín colorado este cuento se acabó.
Logo creado por , muchas gracias, esta grandioso y de mi color favorito.
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