La duda no siempre es mala
Creo que les he comentado muchas veces que toda mi vida he Sido una persona bastante insegura, con el tiempo he ido aprendiebdo a confiar un poquito más en mi, pero eso ha Sido todo un proceso de años, y a pesar de ello todavía hoy las dudas me comen la cabeza muchas veces, tiendo a sobre pensar demasiado las cosas, a veces me gustaría simplemente callar mi mente, silenciarla por unos minutos, y dejar de pensar siempre el lado oscuro de las cosas, pero no se crean por mucho que yo escriba acá sobre ser positivos, hay días en los que cuesta, hay días en los que la incertidumbre de derrumba.
En la vida existen dos tipos de personas, nosotros los tímido e inseguros que dudamos y pensamos mil veces para hacer algo, y luego estan esas personas a las cuales he de admitir que envidio un montón, que tienen esa seguridad y esa energía tan imponente, que siempre parece que saben lo que hacen, que se arriesgan a todo sin dudarlo. He de confesar que hubo un tiempo en el que pensaba que con el tiempo se me pasaríabesta dudadera. Quiero decir, que me iría pareciendo a los seguros. Pero hasta ahora no ha Sido el caso.
Con el tiempo lo que en realidad ha sucedido es que he aulentado mi escepticismo, la incertidumbre es cada vez más grande a medida que cumplo más años. No tengo certezas sobre nada. Ni sobre política, ni sobre religión, ni sobre muerte, ni sobre amor,hasta de mi profesión a veces siento que hay muchas cosas de las cuales no tengo la certeza de que sean así, la medicina es un mundo que siempre se está actualizando. Incluso a veces dudo sobre mí misma y lo que siento, y no logro descifrar si eso es algo bueno o malo, no puedes pasar la vida dudando de todo y de todos o si?.
Esas dudas me han llevado a que mi círculo social se haya ido diluyendo con los años, cada vez tengo menos personas a mi alrededor y lo más cumbre del caso es que no me molesta. Hubo una época donde admiraba a los otros, a esas personas que se las dan de seguros. Pero luego comprendí que dudar es algo bueno y necesario para poder avanzar en la vida. Por eso comencé a admirar a los escépticos de todo, aquellos que dudan, que cuestionan que todo lo someten a examen, porque sencillamente no se creen a ciegas todo lo que ven o les dicen.