Los humanos somos unos seres bastante inconformes. Hace unos meses me quejaba de "no tener tiempo para nada", llegó la pandemia y nos "regalo" de cierto modo, ese "tiempo que no teníamos", y aunque al inicio fue bueno recibir esas "mini vacaciones", claro está nunca nos conformams con nada, comenzamos a extrañar estar constantemente ocupados.
De pronto comenzamos a extrañar la rutina, estar encerrados sin hacer nada nos comenzó a volver locos. Sinceramente yo personalmente pienso que aproveche lo más que pude el tiempo de Cuarentena, es decir, me mantuve losas activa que pude, y aunque si siento que muchas veces perdía el tiempo, entendí que muchas veces decimos que "no tenemos tiempo para nada" no porque de verdad nos haga falta más tiempo, si no por falta de organización, al menos en mi caso es así.
Mañana arranca nuevamente la rutina, un poco diferente y con ciertos ajustes adaptados a la nueva realidad post Covid-19, me toca volver al hospital, retomar el estudio y paralelamente a ello ajustar esto con ciertos proyectos que me propuse, alcanzar ese balance es el nuevo reto para mí .
Toca replantearse las cosas y hacerle frente a esta nueva realidad, buscar nuevas alternativas y cultivar pensamientos 100% positivos. Para mí volver al ruedo me emociona, pero también me intimida, supongo que una parte de mi se acostumbro a estar todo el día en casa, y de cierto romper ese esquemas después de todos estos meses para volver a la vida nosocomial sera in gran reto.
Espero no aburrirlos con toda esta especie de reflexión que estoy haciendo mientras estoy sentada frente a la ventana mirando la lluvia y preparándome psicológicamente para levantarme súper temprano para ir a unaguardia de 24 horas, nos vemos en el siguiente post.