A veces es inevitable sentir que los días pasan y la mente no para de pensar en todo lo que sigue ocurriendo a nuestro alrededor. Pero en medio de ese torbellino de pensamientos, sigo maravillada con Dios y todos los milagros que hace. Saber que aún siguen rescatando personas es la prueba más clara de que Su mano está obrando: eso es, simplemente, Dios. 🙌❤️
Por eso seguimos confiando con el corazón firme. No podemos bajar los brazos; hay que seguir ayudando, aportando y donando lo que se pueda, por muy pequeño que parezca. Cada granito de arena y cada oración cuentan para levantarnos juntos.