Esta es la cara que se me queda después de leer en prensa la sentencia dictada por el caso de la manada. Os resumo el caso: 5 borrachos en los San Fermines de Pamplona violan por todos los orificios y repetidamente a una chica de 18 años que se encuentre en shock en un portal. Todo ello es grabado en 7 vídeos que los anormales suben a YouTube.
La condena ha recaído por un delito de abuso sexual continuado por aprecirse que no hubo ni violencia ni INTIMIDACIÓN.
Considero que magistrados que han dictado tal atrocidad deberían experimentar la sensación que pudo tener la víctima, con 50 morlacos que la tengan de dos palmos pidiendoles mambo, que me parece que no se han puesto en situación y no tienen ni puta idea de lo que es intimidación.
El único consuelo para esa pobre muchacha es que las redes sociales estan al rojo vivo, dándole ánimos y condenando la resolución de la sentencia por la que se condena a los salvajes a 9 años de cárcel, en lugar de a 20 que correspondería si hubieran establecido que hay intimidación y por lo tanto delito de agresión sexual.
TOTALMENTE INDIGNADA, COMO MUJER Y COMO SER HUMANO
El Ministerio Fiscal ya ha dicho que recurre, veremos que resuelve finalmente el Tribunal Superior de Justicia, para saber si a partir de ahora en España las mujeres tenemos que salir armadas de fiesta.