Esto comienza cuando me fui de viaje a otro país, todo iba bien, el vuelo estuvo perfecto, sin turbulencias. Al llegar, en el mismo aeropuerto agarre un taxi a la cabaña de verano de la familia, eso salió costoso la verdad, ya que quedaba bastante lejos de allí, pero aun así no me quejo, ni si quiera había llegado y ya me estaba divirtiendo.
Llegue y todo estaba lleno de polvo porque nadie la habitaba desde la última persona que la tenía alquilada, ese día fue desempacar y limpiar todo. Ah, y hacerme comida claro.
Al día siguiente fui a comprar comida porque pretendía quedarme bastante tiempo. En el camino a lo que se le podría llamar “civilización” (porque la cabaña queda en una zona alejada de campo/bosque) vi un camino que se adentraba en el bosque, pensé que sería un sendero para caminar y eso, pretendía ir a caminarlo otro día.
Estando en la cabaña no les mentiré, me sentía solo. Yo estoy acostumbrado a estar en mi casa y que hayan mínimo tres personas más aparte de mí, pero no importa, eso era lo que yo quería después de todo, “soledad”.
Un día decidí ir a explorar la montaña y ver a donde me llevaba el sendero que vi.
Era bastan extensa el área de la montaña, desde la cabaña no se veía tan grande, camine como dos horas por el sendero y no llegaba a su fin, se hacía de noche y preferí dejarlo hasta ahí por hoy.
De la nada los animales hacían más bulla de lo normal, estaban como agitados, había mucho viento tormentoso con poca lluvia y los típico truenos, la verdad eso me gustaba, no había tanto silencio en la cabaña. Pero.
Esa noche que volví del sendero me sentía observado…