Mi balsa salvavidas no llegó.
¿Y cuánto tendríamos que esperar aquí?
Pegasus alado llega de la nada.
¡Y me llamas de ojos claros!
Y escucha las ruedas de batalla en las costuras
Estas líneas podrán comprender.
Pero es más difícil saber que se acobardó...
Plata brillaba en él.
Y los columpios de acero alados son simples.
Susurró acerca de cómo todo alrededor es hermoso.
Cada vez que dejaba una propina.
En tu área telar.
Y nadie, y nada, Dios ve...
Los agujeros en los árboles y los agujeros en los campos se agitan
De tus palabras, de tus pensamientos.
Afuera, el invierno con una ventisca,
Mirar hacia arriba como un rayo de luz.
Una bienvenida aguarda tal premio
Ilumina mi alma con un tirón.