
Imagen obtenida de Pixabay - (licencia gratuita)
En la vida decisiones tomo,
sin medir el efecto de su consecuencia.
Hoy no quiero un mañana desperdiciado
temiéndole a tu absurda indiferencia.

Si dudas de caminar este prado,
y desiertas de mis labios con tu ausencia.
Prefiero quedar abandonado
y prescindir de tu presencia.

Me abstengo de juzgar tu pensamiento,
sé que me inundo de paciencia.
Pero si algo sé que no moriré doblegado,
menos por rendirme a nuestra diferencia.

El momento de separarnos ha llegado,
lo haremos en silencio para llevar a cabo la prudencia,
el tiempo de nuestro amor se ha agotado.
Lo más sano es no guardar más la apariencia.
