Hace unos días, una compañera yoguini me habló de un ritual en el que se realizan 108 Saludos al sol. Me pareció una experiencia maratoniana muy interesante, así que acepé el reto.
El Saludo al Sol o Surya Namaskar es una secuencia de asanas completa en la que se ejercitan todas las partes del cuerpo, y por ello se usa como calentamiento previo a la hora de realizar una clase de yoga, aunque puede considerarse una práctica en sí.
Se trata de un ritual que se realiza para celebrar cambios de ciclo, potenciar la energía y entrar así "con buen pie" en ellos. Con cambios de ciclo me refiero, por ejemplo, a cumpleaños, año nuevo, cambios de estación...
Además de tratarse de un reto físico, es también un reto mental, en el que se trabaja la concentración y atención, y el objetivo es llegar a un estado meditativo en movimiento.
Hay diferentes Saludos al sol dependiendo de la escuela de yoga. En mi caso, usé una secuencia formada por 12 asanas:
Bueno… Es una combinación de ejercicio físico y mental, es duro, pero merece completamente la pena.
Lo hice para probarme, para comprobar cuántos era capaz de hacer (tres días antes hice solo 20), y acabé haciendo los 108. Dos días después sigo con agujetas, ¡pero repetiré la experiencia pronto y en grupo para recibir a la primavera!
Sobre el desarrollo: Los 20 primeros Saludos al sol fueron los peores: Cansancio físico, perdía la cuenta, olvidaba qué lado tocaba, pensaba en otras cosas... Del 20 al 50 no hubo cansancio físico, pero aún un poco de desconcentración… Del 50 al 70 conseguí entrar en un estado meditativo y de total concentración en la práctica. Ya cuando iba por el Saludo número 70 casi abandono, el cuerpo empieza a notar el ejercicio (calculo que ya llevaba una hora), pero continué. Y en los últimos 10 estaba en un estado de sublimación que hubiera hecho otros 108! (menos mal que no lo hice).
Mis alumnos me dijeron que estaba loca cuando se lo conté, pero alguno se ha animado a unirse al reto… Eso es lo mejor.