Desde que nacemos es muy común escuchar en nuestras casas la palabra “FE”, y es que nuestros padres independientemente de la religión que profesen nos enseñan que debemos tener mucha fe y que debemos creer en Dios porque él nos ama.
En nuestro día a día, es muy común escuchar la expresión “No te preocupes, ten fe, todo saldrá bien”, generalmente utilizamos esta expresión para apoyar o dar tranquilidad a quienes atraviesan situaciones difíciles, pero alguna vez te has preguntado si ¿Realmente funciona tener fe?
Cada quien tiene su manera de pensar y conceptualizar la FE, cada persona lo hace según su religión o experiencias personales. De hecho en la biblia hay muchos versículos que afirman que:
“Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.” – Hebreos 11:1
Soy de las personas que piensa que la fe más que un principio de acción y de poder, es cuestión de actitud. La fe involucra muchos aspectos importantes, como la capacidad de desarrollar actividades, la decisión de cambiar nuestras vidas, esperanza, obediencia, perseverancia, confianza en sí mismo, y por supuesto tener siempre pensamientos positivos.
De que nos sirve decir que tenemos fe cuando ni siquiera confiamos en nosotros mismos.
Cuando inicié en esta plataforma sentía un poco de temor a fracasar, y bueno, aunque hasta el momento no he podido obtener los resultados que esperaba, día a día sigo intentándolo, dando lo mejor de mí, escuchando las recomendaciones de todas las personas que me incentivaron para que formara parte de esta gran familia. Tengo fe de que pronto lograré alcanzar la meta y podré demostrarme a mi misma que soy capaz de lograr lo que me propongo.
Hazlo tú también!
Recuerda que “el que persevera vence”
Nunca abandones tus sueños...