Recorrer Venezuela es, no solo, verse rodeados de paisajes maravillosos sino, también, de casitas primorosas. Por eso, luego de unas vacaciones me di a la tarea de hacer una serie inspirada con esas casas que había visto. Utilicé la técnica del oleo y con él pude preservar para mis ojos aquellas casas campestres y aquellas calles solitarias que caracterizan a tantos pequeños poblados de mi país.
Recorrer Venezuela es, no solo, verse rodeados de paisajes maravillosos sino, también, de casitas primorosas. Por eso, luego de unas vacaciones me di a la tarea de hacer una serie inspirada con esas casas que había visto. Utilicé la técnica del oleo y con él pude preservar para mis ojos aquellas casas campestres y aquellas calles solitarias que caracterizan a tantos pequeños poblados de mi país.