Me encanta leer, trato de hacerlo todos los días por lo menos un poco. Hay que cultivarse cada día. Leo algunos libros que tengo por ahí, pero el que no puede faltar es la Biblia, bien sea en la mañana o en la tarde, me tomo siempre unos minutos para leer el mejor y más edificativo libro que existe.
Dios nos dejó su palabra como guía. En ella encontramos todo lo que necesitamos para nuestro diario vivir. Las mejores promesas, las mejores historias, las mejores enseñanzas las podemos encontrar en la Biblia. Si no sabes cómo conducirte de forma correcta, te invito a leer, estudiar, recibir y poner en práctica la palabra de Dios. También encontramos en ella grandes exhortaciones, ella nos corrige, nos anima, nos alienta, nos llena, nos reprende, y es necesario vivir según dice la palabra de Dios para agradar a nuestro Padre Celestial.
Cuando necesites una palabra que te ayude en cierta circunstancia de tu vida, toma este hermoso libro, Dios nos habla cada día a través de ella. Ya que la Biblia es la palabra de Dios escrita. Fue escrita por hombre inspirados por Dios y llenos del Espíritu Santo.
Una de las promesas que encontré en la lectura que tome hoy fue en Salmos 27, y dice: “Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quien temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme? Cuando se juntaron contra mí los malignos, mis angustiadores y mis enemigos, para comer mis carnes, ellos tropezaron y cayeron. Aunque un ejército acampe contra mí, no temerá mi corazón; aunque contra mí se levante guerra, yo estaré confiado”.
Encontrar palabras como estas justo cuando lo necesitas es confortante, porque sabes que aunque te sientas solo, en angustia, en peligro, Jehová está contigo, a tu lado, como Poderoso gigante. Y aunque se levanten ejércitos contra ti, Él va delante de ti para defenderte, y para pelear por ti.
Te invito hoy a ser parte de los miles y miles de lectores que dedican un momento a este hermoso libro. No es solo leerla, es escudriñarla, meditar en ella, y tratar por todos los medios posibles de hacer según está escrito en ella. La Biblia no se basa en religiones, así que no importa tu religión, ni a que iglesia asistas, si eres blanco o negro, la palabra de Dios es para todos porque Dios no hace acepción de personas.
By, @luzmary