Luis Colina, ese soy yo, el joven adulto que ante la incertidumbre tiene tiene la certeza de que hay un espacio por descubrir en el que encajará perfectamente, donde las cosas buenas fluirán con tal naturalidad que los momentos de angustia ni siquiera serán recordados.
Es increíble como amigos y conocidos alcanzan metas y se forjan un camino repleto de posibilidades, mientras me siento a verlos orgulloso, pensando: "yo quiero ser así". Es fácil reconocer el éxito cuando alguien más parece alcanzarlo, sin tener en cuenta el esfuerzo que se le imprime a las objetivos para conquistarlos. Por otra parte, es tan complicado descubrir qué quieres hacer con tu vida, trazar un camino para lograrlo, y finalmente, cumplirlo.
Las personas suelen decir "hay que salir de la zona de confort para descubrirte", pero, ¿Qué pasa si ni siquiera te sientes en un lugar confortable? Es decir, si tu situación actual no te brinda la comodidad que esperas, ¿El objetivo no es construir una zona de confort? Un lugar de refugio en el que puedas estar tranquilo y brindarle tranquilidad a las personas que te rodean (?). Yo creo que sí, pero es mucho más sencillo decirlo que llevarlo a la práctica. Desde que somos empezamos a ser personas conscientes nos tratan de inculcar que siguiendo ciertos pasos; estudiando, respetando al otro, siendo honestos y de conducta impecable, estaremos más cerca de conseguir esa estabilidad. Pero, ¿Es así en realidad? A veces parece que no, que hay personas con características que les facilitan el camino, y otras que deben esforzarse más.
Lo seguro es que no funciona el mismo manual de vida para todos, cada persona deberá asumir el camino que construye a través de sus decisiones, por más insignificantes que puedan parecer. No importa el lugar en el que te encuentras ahora, sino lo que harás desde ese lugar para avanzar hacia uno mejor.