La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que hasta mil millones de niños de entre 2 y 17 años en todo el mundo fueron víctimas de abusos físicos, sexuales, emocionales o de abandono en el último año y diversos estudios advierten que las condiciones de encierro pueden agravar la situación.
Indudablemente esta ocurriendo, las denuncias por maltrato infantil ya son una realidad en muchos países del mundo, sin contar con los casos que quedan intramuros, que no son detectados ni denunciados, que quedan en el silencio ¿Las causas? aumento del stress psicosocial en las familias producto del encierro, en muchos casos el hacinamiento donde conviven gran número de personas, característica común en muchos países, conflictos entre los padres y otros familiares, el ocio, entre otras circunstancias, convierten el entorno del pequeño en un escenario letal donde él es el mas vulnerable y convirtiéndolo en el centro de ataques de ira, irritabilidad de quienes le rodean.
Generalmente son las instituciones como las escuelas, jardines, academias, quienes alertan este tipo de situaciones o de alguna forma la violencia se ve mitigada por las diversas actividades recreativas o académicas del pequeño, sin embargo como es sabido los infantes no están asistiendo debido a la actual situación, lo que merma la posibilidad que estas acciones sean detectadas y se pueda asistir al pequeño, lo que causa alarma y preocupación. Marcar la vida de un niño de forma física, emocional, sexual es lo mas aberrante pero lo mas espantoso es que estos maltratos sean perpetrados por los mas cercanos a ellos, por quienes deben protegerlos y abrigarlos, por sus familiares. El maltrato infantil NO debe quedar impune es necesario alzar la voz por un mundo libre de violencia contra los mas inocentes, por nuestros niños.