Ante la clásica tendencia de crear cuentos de navidad estereotipados, vacíos y carentes de originalidad, siempre el mismo cuento del niño o niña que no recibe el regalo y santa lo trae, la reunión familiar inesperada entre otros. Sin menospreciar esos esfuerzos, que son positivos y esperanzadores, siempre he tenido el deseo de escribir algo distinto, que más allá de dejar el mensaje de amor y esperanza, no deje alguna reflexión y contenido.
Entiendo que algunos puedan pensar que los jovencitos y niños no deberían penar en cosas muy profundas en épocas de vacaciones navideñas, pero la verdad es que prefiero pensar que al despertarle la curiosidad y la reflexión, los ayudamos a poner cosas en contexto, más allá del simple mensaje positivo del cuento.