Cansado peregrino, te has visto caminando como ha extranjero en esta tierra, has sentido en tu corazón, que caminas en una dirección, mientras el resto del mundo a tu alrededor, va en otra dirección contraria, pero tu simplemente continuas.
Te has visto caminando por grandes valles de sombras y de muerte, has sufrido y has llorado, has sentido que tu corazón desfallece ante las tormentas y montañas de adversidad que se levantan contra ti. Y cuando piensas que todo a terminado, que ya has sido probado lo suficiente, cuando has dicho, me he graduado de la escuela del sufrimiento y del colegio del dolor, oyes una voz que te dice, aun no he terminado contigo, estoy perfeccionando mi obra.
Estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo. Filipenses 1:6
Por esto amado peregrino levanta tu mirada al cielo, y, puestos los ojos en Jesús, avanza triunfante, con la fe a máximo nivel, sabiendo que el autor de esta historia, es el mismo que hizo la majestad de las alturas, creando las estrellas y ha cada una puso sunombre. Tal es su poder. Por esto no temas, por que hay para ti un gran consuelo. No temas por que hay uno que padeció y sufrió la cruz por ti.
Ahora, así dice Jehová, Creador tuyo, oh Jacob, y Formador tuyo, oh Israel: No temas, porque yo te redimí; te puse nombre, mío eres tú. 2 Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti. 3 Porque yo Jehová, Dios tuyo, el Santo de Israel, soy tu Salvador; a Egipto he dado por tu rescate, a Etiopía y a Seba por ti. 4 Porque a mis ojos fuiste de gran estima, fuiste honorable, y yo te amé; daré, pues, hombres por ti, y naciones por tu vida. Isaias 43: 1-4
Y esta es la promesa que el nos ha dado, la de estar con nosotros, a cada instante, a cada minuto. Aunque el guardián de las horas no te permitiere el paso, sintiendo que se ha detenido el tiempo, y en tu salón de soledad te encontrares, aislado y pensativo, recuerda que el Señor esta contigo ahí adentro. Mas cerca que tu mirada, aun mas cerca que el aire que respiras, aun mas cerca que cada latido de tu corazón, solamente confía, y en el desafió entre la fe y el temor, deja que gane la fe la batalla, rindiendo tu vida a la gracia soberana de Dios.
Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe. 1 Juan 5:4
Por @lopzdaniel