El que da dinero, da mucho. El que da tiempo, da mucho más... pero el que da de sí mismo, da la riqueza de mente y de corazón. LO DA TODO.
Los mejores momentos de tu vida quedarán tatuados en tu alma, plasmados en tu memoria para siempre. No los comprarás, serán momentos regalados, y tú serás afortunado en recibirlos.
Así que, intenta detallar las cosas que los demás ignoran.
Intenta ver cómo se reflejan las corrientes de viento sobre el agua, como el sol pinta de sombras los paisajes, como las casas encienden sus luces durante la noche, cómo brillan las estrellas en el cielo.
Intenta ser feliz con cosas extraordinarias, que para muchos lucen simples, porque de vez en cuando será todo lo que tendrás. Así aprenderás a ser feliz sin depender de lo material, del dinero.
De las banalidades, sácalas de tu agenda, pues tarde entenderás que es como beber mucha agua para saciar tu hambre, quizás al instante te sentirás llena, pero no te alimentará y volverás a sentirte hambriento en cualquier momento.