Hay una canción que se me ocurre sólo cuando te veo,
habla de la soledad marchita y el dorado del cielo,
como música lleva a cuesta tu risa y danza en tu pelo
cada acorde que busca la melodía con que me muero.
Hay una poesía clavada en los laberintos de mi imaginación
me persigue cada mañana cuando te me metes en el corazón,
sus letras se desarman en el lugar donde guardo la inspiración
y termina siendo un poema sobre ti sin ninguna emoción.
Hay un amor que quiero hacerte antes de que se haga tarde
que arde a fuego lento pero con una pasión que no puede quemarme
que grita tu nombre a todo pulmón sin que lo escuche nadie
solamente tu cuerpo claro que entre besos no tarda en entregarse.
Hay tantas verdades en mi que intentan contagiarte
de la alegría febril que me da el poder amarte
la sonrisa feliz que me produce cuando puedo abrazarte
cuando oigo la canción que siempre he querido cantarte.
Hay tantos silencios aquí,
que con tu voz, he querido espantarle.
Pero en el fondo es que
a solas contigo, siempre quiero quedarme.
Foto propia