¡Cuánto atardecer hay en una mirada!
Hay un mar de sueños ahogados en mis lágrimas.
Te quiero cerca de mi, no puedo negarlo
sufro por ti como sufren los campos en verano.
No puedo gestionar tu ausencia,
me niego a responsabilizarme por tu felicidad,
me estoy arriesgando a cuidar mi querencia
arrastrándola por donde no ha pasado tu vanidad.
¡Cuánto amor soy capaz de callarme!
por una tranquilidad de la que no quiero alejarme,
porque es más valiosa mi paz
que las migajas de atención que puedas darme.
Estoy abrazado a la soledad que no estorba,
cantando una canción que siempre me ha gustado
te dejo ir, antes de que tu agonía me absorba
y no me traiciono a mi mismo estando a mi lado.
¿Cuánto estamos dispuestos a perder por amar?
Yo, sólo el tiempo que me lleva en valorar mi paz.
Foto propia