¿A dónde vas amor?
¿A un lugar sin dudas?
¿A dónde no esté yo?
Ya eso no me sorprende
no soy compatible con mi corazón.
De una forma que no se explicar te amo,
aunque nunca te lo dije aunque no te lo diga
aún desvelaste en mi los sabores que
hacen que hoy
vea al cielo azul.
Y quisiera ser dos por vez primera
estar acompañado conmigo aquí
para que uno cargara con lo que tengo
y el otro tuviera valor para ser feliz.
Pero en mi casa no hay tanto espacio para otro como yo,
dos soledades y muchos desalientos...
No vuelvas amor, me cansé de intentar
y no lograr nada
de recorrer tantas veces aquel camino
donde te vi por la mañana.
Porque de un modo ignoto me haces llorar,
negándome tu sonrisa apartándote de mi existencia
hay dolores que no se curan en la vida
hay amores que no los mata ni la paciencia.
Y luego querría volver a ser yo y sabría
que mi idea volvió a ser mala sabré
que no se puede hacer feliz a dos ya para uno,
es una labor muy amarga.
Me arrepentiría de nuevo como lo he hecho tantas veces
el destino te llama por tu nombre el día preciso
en que cumples nueve meses.
No te desesperes amor
un mejor aposento encontrarás no todo mundo es como yo
que nació sin la gracia para amar sin la dicha
para compartir porque soy sólo virtuoso en soledad.
Y es triste que de una manera que no logro entender
te necesito más que al buen tiempo que está por venir
quizás es la costumbre, o el miedo otra vez
que me impulsan a querer reprimir la profunda tristeza
que me da la despedida póstuma a tu adiós de ayer.
¿A dónde vas amor?
¿Lejos de mi?
¿Rumbo al sol?
¿O a ser feliz?
No te olvidaré, a nadie olvido, no te lloraré porque yo te sigo,
y te seguiré siempre esperando tu nuevo llamado
y sin desear ser dos esperaré sentado,
aquí donde estoy en mitad del destino,
abandonado, porque de un modo maravilloso que me duele
en los vericuetos del alma y no sé describir, a ti te debo, todo lo que soy.