El Espíritu Santo, no es ni una fuerza, ni un poder o presencia divina, es una Persona muy especial que esta dentro de nosotros, Él es quien te hace diferenciar una conducta buena de una mala, a medida que desarrollemos y actuemos mediante ideas no agradables a dios en esa misma medida vamos apartando el Espíritu santo de nuestras vidas. Esta es la verdadera razón que justifica que hoy día, exista tanta maldad en el mundo.