En la última noche quisiera
habitarte,
olvidar los límites del ser,
esta oscuridad repleta de vacío.
He deseado la muerte,
la indiferencia del lenguaje.
Te entrego mi locura,
la nueva madrugada
sin la intimidad que soñaron otros.
En la noche final,
voy a evocarte como a una Diosa,
para sobreponerme de la lluvia.