Anécdota de una mañana

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¿Se puede llorar teniendo esta vista?

Sí. Mientras estaba alli, pasaron unos chicos diciendo "No te vayas a tirar", frase que me causó un poco de gracia, y hasta pensé ¿Qué pasa si lo hago? ¿Sería capaz? No, realmente solo trataba de sentirme mejor. Pensé "probablemente se pare alguien a preguntar que me pasa". Corrí el miedo de que fuese alguien conocido, pero solo quería gritar, gritar, gritar, sacar el monstruo que sentí adentro.

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Durante los 30min que estuve parada allí aproximadamente, pasaron muchos carros y solo dos se pararon detrás de mi. El conductor del primero preguntando si necesitaba ayuda amablemente, respondí negativamente con el dedo sin voltear la cara. (Agradecí en mi mente a Dios que todavía existan personas altruistas). El segundo carro fue la Policía, escuchaba desde el carro que me decían: "señorita, señorita". No voltié y se fueron, por un momento pensé que alguien se bajaría del carro a enfrentarme, ya que es raro que alguien esté parado en medio de un muro de contensión muy alto por donde solo pasan carros.

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Tenía que decidir algo, no podía quedarme allí parada hundida en mis pensamientos recordando el coro de la canción Time after time que había escuchado la noche anterior en una versión de Tuck and Patti, la cual mientras sonada en mi cabeza me hacía llorar más.

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Seguí caminando y llegué a un parquesito abandonado, me senté en un tablero y desde allí comencé a escribir estas palabras que les comparto, mientras dejaba que el fresco aire me pusiera en calma.

Nota: No tuve miedo de sacar mi celular para tomar estas fotos, no me importó nada.
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